Se ajustó el proyecto base, para producir 100.000 ejemplares forestales de salicáceas. Se instalaron viveros de manejo sustentable in situ, para acondicionar todo el material forestal. Se implantaron a campo los árboles en una superficie de 130 hectáreas. Con prácticas biotecnológicas, herramientas de teledetección integrando los diseños de plantación, con los del sistema de riego por goteo y aplicando tecnologías de manejo sustentable, para que el bosque sea eficiente en el consumo de un efluente de alta conductividad eléctrica, sin afectar el recurso suelo o los niveles freáticos naturales. Una vez puesto en marcha el proyecto se operó la forestación, el retention pond y el sistema de riego, durante 3 años.